La conspiración de la música afinada a 440 HZ.

Se trata de una supuesta conspiración protagonizada por un ministro de la propaganda nazi llamado Joseph Goebels, que promulgó un decreto universal en 1939 por el cuál se instaba a todo el mundo a afinar la nota musical LA a 440 Hertzios. La música afinada a esta frecuencia supuestamente provoca que la gente piense y sienta de una manera determinada y se mantenga en un desorden interno. Según esta misma teoría de la conspiración, esta frecuencia se impuso a la preferida por los músicos franceses: 432 Hz. El LA afinado a 432hz ha estado oculto al mundo por ser el punto de balance sónico de la naturaleza.

432 Hz vibra en los principios de la media de oro PHI y unifica las propiedades de la luz, tiempo, espacio, materia, gravedad y el magnetismo con la biología, el código del ADN y la conciencia. La afinación natural a 432 Hz tiene efectos profundos en la consciencia y también en el nivel celular de nuestro cuerpo. Toda la música que escuchamos en este momento, genera una frecuencia inarmónica con el planeta y con el organismo humano. El Solfeggio es una serie de frecuencias descubiertas en la antigüedad.

Estas poderosas frecuencias fueron utilizadas por la iglesia, muchos años atrás para un propósito espiritual. Cuando la gente cantaba en Latín, o en tonos musicales, era muy poderoso, porque se conseguía atravesar todas las formas limitadas de pensamiento, hacía niveles más profundos del subconsciente, accediendo a percepciones más allá del sistema de creencias.

Fueron usadas en los Antiguos cantos Gregorianos, tales como el gran himno a San Juan el Bautista. Ocultada por la iglesa La Frecuencia de Solfeggio es la auténtica afinación natural.
Afinar vuestros instrumento musicales en MI 528 amor y sanación, en RE 417 ó en cualquier frecuencia de solfeggio.  Las frecuencias Solfeggio tienen relación con la Geometría Sagrada, y los números que las representan están vinculados matemáticamente formando una secuencia.

El 3, 6 y 9
Como vemos, las seis frecuencias originales de Solfeggio, usando el método pitagórico, encontramos que la base de los números vibracionales raíz, son 3, 6 y 9. Nikola Tesla nos dice: “Si tan solo conociéramos la magnificencia de los números 3, 6 y 9, podríamos obtener la clave del Universo”.

 

AFINACION MUSICAL CON EL DIAPASON LA  432 HZ
Giuseppe Verdi en 1884 escribió una carta, dirigida a la Comisión musical del gobierno italiano, en la que pidió oficializar el uso del diapasón a LA432hz, escribiendo al respecto una frase: “por exigencias matemáticas”

.¿Qué quería decir? Para entenderlo bien y con más claridad es necesario introducir otra frecuencia: la de 8Hz.

1) Las ondas de conciencia “ordinarias” del cerebro humano varían de 14Hz a 40Hz. En este rango operan solamente algunas dendritas (las fibras menores de las neuronas que transportan las señales nerviosas) de las células del cerebro que utilizan preponderantemente el hemisferio izquierdo (el más racional) como centro de actividad. Si nuestros dos hemisferios cerebrales se sincronizaran a la frecuencia de 8Hz trabajarían de la misma forma (en equilibrio), recibiendo el máximo flujo de informaciones.
2) 8Hz es también la frecuencia de repetición de la doble hélice del DNA.
3) 8Hz es el “batido” fundamental del Planeta, conocido como “Resonancia fundamental de Shumann”, resonancias electromagnéticas globales, generadas por las descargas eléctricas de
Los rayos en la superficie terrestre y la ionosfera.
4) 8Hz es la frecuencia de los delfines que vibra a una distancia de 16 km desde el punto de emisión. En términos musicales, la frecuencia de 8Hz corresponde a una nota de Do. Subiendo de cinco octavas, es decir, recorriendo cinco veces las siete notas de la escala, se llega a un Do de 256Hz, escala en la que el “La” tiene una frecuencia de 432Hz y no de 440Hz.
Tocando el Do a 256Hz, por el principio de las armonías (según el cual a la producción de un sonido se agregan múltiplos y submúltiplos de la frecuencia), también los Do de las otras octavas empezarán a vibrar por “simpatía”, haciendo resonar naturalmente la frecuencia de 8Hz.

Es por esto que el diapasón a 432 oscilaciones por segundo, es definido como “diapasón científico”. Lo que fue aprobado por unanimidad en el congreso de los músicos italianos de 1881 y propuesto por los físicos Sauveur, Meerens, Savart y por los científicos italianos Montanelly y Grassi Landi. Tomemos atentamente en consideración que en el universo todo es energía en vibración. Cada partícula subatómica, átomo, estructura molecular, célula y órgano del cuerpo, vibran a una determinada frecuencia.

Esta maravillosa armonía tiene una firma propia vibracional. Muchos médicos y estudiosos afirman que si una parte del cuerpo se enferma, la causa tiene que buscarse en la frecuencia que se ha alterado y el cuerpo vibra en modo des armónico.
Ser sanos significa vibrar al unísono armónicamente. Cada órgano tiene su frecuencia (múltiplos o submúltiplos de 432Hz), cuando se altera en caso de enfermedad, el reequilibrio y la curación llegan cuando en el mismo órgano, se hace sonar con la correcta frecuencia de resonancia. Entonces, tocar y escuchar música afinada a 432Hz reequilibra el cuerpo y por efecto vibracional también la naturaleza circundante, devolviendo el primordial equilibrio de paz y de bienestar.

Sabemos que la música es “información”, la cantidad de datos sonoros creados a 432Hz, no se pierden entre las moléculas de los gases presentes en el aire que transportan el sonido porque son compatibles con su estructura molecular.

Dicho de otra forma: Jesús Amaya habla sobre las ventajas de afinar en 432 Hz. y dando una pequeña clase de armonía en la radio.

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